domingo, 28 de septiembre de 2014

Hay que ser consciente de lo que supone enfrentarse a una oligarquía

Icaria ya va por la segunda edición de La quinta Alemania, un volumen con cuatro ensayos breves donde la pieza fuerte y el renombre los pone Rafael Poch-de-Feliu; el superreportero de La Vanguardia, pese a lo que cabría esperar a la vista del periódico que publica sus artículos, escribe como si no estuviera con el poder y, como en este país pobre, ignorante y de derechas el que no está con el poder es un desgraciao, no falta quien no duda en calificarlo de indigente moral. 

Y sin embargo Poch-de-Feliu es un gigante, a todas luces mucho más que los celebrados Xammar, Gaziel o Nogales, y no sólo por su repertorio de idiomas: triunfar deleitando a la gente de bien de toda la vida es algo que puede hacer cualquiera; propiciar que un panfleto burgués como La Vanguardia publique artículos que chocan frontalmente contra el systema de valores y creencias de sus propietarios, sus anunciantes y sus bases, sólo unos pocos.

Los alii que acompañan a Poch son dos precarios jovencitos, Ángel Ferrero y Carmela Negrete. No brillan como el maestro ni de lejos, pero mantienen el interés tanto como aquél. En especial Carmela Negrete, que se baja de las alturas de la economía y la geopolítica para explicar bien clarito qué es lo que le espera a cualquiera que se decida a hacer las maletas y tirar p'Alemania, y éso aunque hable un alemán tan perfecto como el de la típica muchacha judía que en las pelis de nazis se dirige humildemente al oficial de turno sólo para llevarse un tiro en la sién por respuesta —y sí, es una comparación burda, tosca.

1. La quinta Alemania

Abre el volumen el ensayo de Poch, algo más de cien páginas estructuradas en en diez partes. La quinta Alemania sería la surgida tras la reunificación, esa orgía de saqueo y rapiña que habría permitido a las élites alemanas hacerse con el merkado y los votos peperos de la RDA, además de generar la deuda con la que justificar la tardía incorporación al consenso de Washington, al que llegaban con más de diez años de retraso, pero del que no tardarían en convertirse en alumnos avanzados.

No hay tantas fuentes en lengua castellana que traten, aunque sea de pasada, el espinoso asunto de la enajenación del patrimonio colectivo de los alemanes del Este. De hecho, no hace tanto que ni tan siquiera era fácil encontrar información sobre la Treuhand en alemán. Poch nos cuenta cómo el primer administrador Rohwedder fue, curiosamente, asesinado por un francotirador de la tercera generación de la RAF. Un hecho que un servidor, frikazo como pocos, desconocía, y que Poch parece que intenta enmarcar en la estrategia de tensión destinada a desprestigiar las protestas contra la privatización de los bienes de la RDA. Sin embargo, una de las fuentes que aporta al tratar la historia de la estrategia de tensión en Alemania viene a aportar un punto de vista ligeramente distinto, que será tratado en el siguiente post.

La infame Agenda 2010 y la degeneración, por llamarla de alguna manera —¿acaso tiene o puede tener otra naturaleza?—, de la socialdemocracia† alemana en agentes del capital financiero y la patronal es la continuación temporal y lógica de la reunificación. Poch describe y analiza la devaluación salarial y desmonta unos cuantos mitos de los que, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, no necesitarían ser desmontados.

La crisis —en la acertada terminología Poch: estafa— bancaria es objeto de varios capítulos. Aporta datos muy interesantes que darán tanto para horas de búsqueda en internet como para acallar bokazas en nuestras discusiones a pie de barra, carajillo en mano. Algunas afirmaciones nos chirriarán: como refutación de la supuesta y virtuosa austeridad alemana, en contraposición a la secular tendencia al despilfarro del sur de Europa, se pondrá una cita de Sebastian Dullan según la cual el déficit estructural español se ha reducido del 9,5% en 2009 al 1,5% en 2012. Teniendo en cuenta que el pavo este proviene del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores la frase ha de reinterpretarse como que nos creemos lo la reducción de 8 puntos en dos años. A fin de cuentas en AlemaniaEuropa se da credibilidad a la contabilidad nacional de los países según convenga y mientras convenga, y la de Espéin, a todas luces, mucha no tiene.

Donde Poch lo peta es en El factor ciudadano y sus riesgos. Menuda suerte tener a alguien que no teme arriesgar su prestigio en decir lo evidente, por más que —como cabía esperar— lo haga por el canal secundario que le ofrece Icaria. Este blog de masas que es MK se toma la libertad de reproducir sus palabras y amplificarlas para que lleguen al mundo entero:

En la Unión Europea hay ya 115 millones de personas en riesgo de pobreza, 23% de la población, según la estadística oficial de los 27. A ellos hay que sumarles otros 100 o 150 millones al borde de esa situación. Mientras tanto des de 2008 los países europeos han dado a los bancos 4,6 billones de euros y en los últimos quince años los activos de los tres millones de millonarios europeos han crecido más que la suma total de las deudas de los países europeos. Esos capitales podrían resolver de golpe la deuda, «pero la actual aristrocracia financiera tiene tan poca intención de ceder sus privilegios como la aristocracia francesa de antes de la revolución de 1789».

La cita sobre la aristocracia financiera, muy resultona es de Peter Schwarz. Sin embargo yo creo que Poch y Schwarz podrían afinar más: lo que realmente tenemos aquí no son capitales que podrían resolver el problema de la deuda sino capitales que habrían debido dejar de existir, volatilizados en el meltdown de 2008, pero que fueron repuestos mediante un latrocinio a gran escala contra las clases populares. Similarmente, la aristocracia financiera no es que no esté dispuesta a renunciar a sus privilegios sino que simplemente se ha negado a aceptar que, según sus propias e injustas leyes del juego, han perdido.

Mas, si esto nos asombra, lo que viene después nos pondrá la carne de gallina: Poch habla de la necesidad de una rebelión civil y sindical coordinada en Europa y, sobre ella:

Desde luego, la Europa de hoy no es la del XIX, cuando cualquier avance social pagaba el precio de enormes cantidades de sangre y violencia. En este continente mucho más rico, mucho más culto y demográficamente mucho más envejecido que el del sigo XIX, quien más quien menos tiene algo que perder. Eso sugiere que la no violencia popular tiene un nuevo sentido y grandes espaciso a su favor. Al mismo tiempo, la rebelión civil y pacífica, el movimiento social transformador, no es ninguna broma postmoderna y on-line. Exige lo de siempre: compromiso, voluntad, organización y sacrificio. Y recoge represión y reacción. Es decir: hay que ser consciente de lo que significa decir «no» a una oligarquía absolutista. 

Y, no contento con ello ¡a continuación se marca un relato, mucho más breve de lo que a uno le gustaría, de la histórica manipulación por parte de los aparatos de estado europeos de los grupúsculos terroristas de izquierda como herramienta para subvertir cualquier posibilidad real de cambio!

2. Hacia una Europa Neoimperialista

A Ángel Ferrero se la pone dura la geopolitique. Llevado por su pasión nos traza un ameno relato de la progresiva renuncia al nie wieder! que desemboca en las aventuras neoimperiales de Yugoslavia y Afghanistan. En especial la descripción de la descomposición de Yugoslavia como un producto de la política exterior alemana es muy impactante, todavía más que el desmontaje del mito fundacional del Ejército Federal.

3. ¿Qué fue de la izquierda?

Es más fácil elaborar una argumentación brillante y convincente cuando la temática no apunta tan alto. A Ángel Ferrero también le pasa, y su discurso sobre la conversión de Los Verdes de un partido de tíos con principios en un atrapalotodo para peperos que comen bio no tiene desperdicio. Reparte la muy merecida leña que se merecen momias como Joschka Fischer y Cohn-Bendit y retrata el lamentable papel al servicio de la patronal que Los Verdes han desempeñado durante los últimos mmmm ¿casi todos años? La verdad es que estos tíos fueron un bluff prácticamente desde que empezaron a tener representación parlamentaria.

4. Pobres con trabajo

Eres joven, estás la ostia de preparado, hablas idiomas, es decir: ¡inglés! O tal vez hablas también alemán, más que nada porque ¡has estudiado ¡filología alemana! O tal vez hablas alemán y al mismo tiempo posees una formación con la que sí que podrías regatear en el merkado de trabajo alemán. Tanto da: Carmen Negrete te lo explica todo bien clarito en esta breve exhortación a mirar muy bien dónde se mete uno, que sirve de colofón a La Quinta Alemania. Un libro que, si cae en vuestras manos, probablemente no volveréis a releer de principio a fin, pero que sí ojearéis repetidas veces en busca de determinados párrafos y notas, y que os dará mucho juego —a mí me lo ha dado— a la hora de ampliar información en intenné.


Éso sí, de una cosa no cabe duda: Icaria no es tan todopoderosa como La Vanguardia y de correctores de ortografía, traductores y lectores de prueba andan escasos. Algo comprensible por otra parte. Que sea precisamente en la parte del más profesional de los autores donde más a menudo chirría la redacción os sorprenderá tanto como a mí.

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